Las leyes lo son por ser dictadas por el legislador, por emanar de un órgano facultado para legislar, también llamamos leyes a las proposiciones científicas que afirman resultados constantes; de esta manera en las ciencias económicas se habla de la “Ley de la Oferta y la Demanda”. Si alguna ley se cumple obligatoriamente en cualquier lugar del mundo sin necesidad de que esté escrita en ningún papel, es la ley de la oferta y la demanda, sus premisas son verdaderas independientemente del régimen de gobierno que exista en cada lugar. Según esta ley “mientras más oferta menor precio” “el bien más caro es el que no se encuentra”.

Uno de los peores errores que se destacan de las políticas económicas aplicadas en Venezuela en los últimos años, ha sido desconocer las constantes de la ley de la oferta y la demanda, pretender controlar a la fuerza los precios de los productos sin enfocarse en ampliar la oferta. Contrariamente el gobierno ha tratado de desplazar a la empresa privada y convertir al país en un “Estado Empresario” para producir a perdida y ni aun con ese método logró sostener adecuados niveles de abastecimiento; otro mecanismo que ha intentado en gobierno es forzar la producción, es decir, obligar a los privados a producir, mediante leyes normas y amenazas de expropiación u otras sanciones , pero ese método tampoco funcionó.

No solamente el gobierno ha tratado de aplicar estos ineficientes métodos sin resultados favorables, sino que además los ha protegido ideológicamente creando barreras discursivas que ahora tendrá que saltar. Trataron de sembrar conceptos en los que la producción no puede tener objetivos capitalistas “no es una mercancía para enriquecer” “es un deber patrio”, desconociendo la necesidad de garantizar la rentabilidad, sin la cual no hay ni habrá ninguna inversión nacional o extranjera. Por esto es que ahora, afectados medularmente en su popularidad ante el desabastecimiento y la inflación reinantes “amor con hambre no dura” tratan de aplicar un mecanismo mixto, por una parte los CLAP para mantener precios con márgenes de pérdida dirigidos a las clases populares y por la otra venta a precios internacionales en los supermercados para atender la demanda de la clase media, dicho de otra manera, lo que siempre llamaron “especulación” vender a precios superiores a los precios regulados, o vender a precios referenciados en dólares “delito cambiario”, se convierte en un método certificado por el gobierno. Pero nuevamente están sumando mal, la ecuación es incorrecta, porque, si lo que quieren es mantener la popularidad y la mayoría de los votos está en la clase popular, tendrán que seguir vendiendo a pérdida en mayor porcentaje, lo que es lo mismo que seguir usando el método de controlar los precios forzadamente sin nivelar la oferta y la demanda; y en el sector de clase media, no toman en cuenta que la capacidad de compra está mermada, muy pocos podrán pagar esos precios en los supermercados.