En esta oportunidad nos dirigimos a ustedes para explicarles brevemente el estatus de nuestra demanda, lo que esperamos de ella y convocarlos para algunas actividades en aras de impulsar los resultados que nos hemos trazado como objetivo central “Lograr la entrega de los vehículos comprados”:

Lo primero que queremos recordarles es que existen dos juicios, uno penal  y uno civil por intereses colectivos y difusos.

Juicio penal:El juicio penal lo que busca es la administración de justicia, es decir, que se determine la comisión de delitos y que los responsables paguen sus penas por esos delitos de acuerdo con la ley. En estos juicios ANAUCO ha participado, a pesar de que fueron iniciados como corresponde por el Ministerio Público, en ellos medianamente se ha hecho justicia pero los juicios continúan, van agotando sus instancias hasta que llegarán a sentencias definitivas.

Que se puede esperar del juicio penal en cuanto a la reparación del daño económico de las víctimas:Como se dijo en el punto anterior, el objeto principal del juicio penal es la determinación del delito y la pena a los imputados. Para que este juicio penal terminare en un resarcimiento a las víctimas había que lograr un acuerdo reparatorio, donde los imputados aportaran los recursos económicos, lo cual se intentó suficientemente pero la insolvencia o falta de voluntad de los imputados no lo permitió; la otra vía como efecto del juicio penal para reparar el daño a las víctimas es una demanda derivada del juicio penal una vez sentenciados y condenados los procesados, para lo cual habría que esperar la conclusión del juicio y todos sabemos lo lenta que es nuestra justicia.

Juicio Civil:Nuestro caso tiene elementos diferenciales de gran importancia que permitieron la estructuración de una demanda colectiva que si tiene todo el potencial para lograr el objetivo que nos hemos trazado, es decir, que cada afectado reciba el vehículo que compró.

Cuáles son esos elementos diferenciales:El Concesionario La Venezolana fue objeto de una medida de ocupación decretada por el Ejecutivo Nacional, para el momento de esta medida la empresa contaba con gran cantidad de activos, entre ellos, dinero en bancos nacionales, dinero en divisas en bancos extranjeros, flotas de vehículos traídos ya al país para ser adjudicados a los compradores hoy víctimas, flotas de vehículos propiedad de los directivos de la empresa, inmuebles y lo que es más importante presuntos pagos cuantiosos en divisas a las empresas ensambladoras chinas, que de verificarse esto tendrían la obligación de ensamblar y enviar a Venezuela los vehículos que les fueron pagados. En la medida de ocupación el Ejecutivo Nacional designó funcionarios como administradores Ad-Hoc, para llevar adelante todas las acciones necesarias para lograr  la reparación del daño a las víctimas, sin embargo, estas juntas administradoras recibieron todos los activos y pasados los años, no solo que no han cumplido el mandato del Ejecutivo Nacional, sino que tampoco han rendido cuentas a los afectados sobre el manejo de los activos y el avance de las actividades que han debido realizar.

Que se espera del juicio civil:Tomando en cuenta los elementos diferenciales expuestos, ANAUCO diseño la presentación ante el TSJ de una demanda colectiva, con el fin de que los administradores Ad-Hoc designados, rindan cuenta sobre el estado de los activos de la empresa que han venido manejando durante años y  que mediante exhorto sean llamados los representantes diplomáticos de la República Popular de China en la República Bolivariana de Venezuela, para que funjan de intermediarios ante las empresas ensambladoras chinas, a fin de verificar los pagos que les fueron presuntamente realizados y que una vez que se verifique se pueda cuantificar cuantos vehículos están pagados y deben ser enviados a Venezuela, para que las víctimas los reciban como sus legítimos dueños que son. En este proceso el Estado Venezolano debe admitir sus faltas, el tiempo que ha transcurrido y la ineficiencia en el proceso de ocupación que decretó, la manera de admitirlo es creando para las víctimas un canal de excepción para la pronta importación de los vehículos con total exoneración de aranceles y demás costos de traslado e importación.

Conclusión:La gran conclusión es que el juicio civil es el único capaz de lograr el resultado esperado, es decir, que cada afectado reciba su vehículo, con una muy pequeña inversión del Estado ya que los activos de la empresa y los pagos realizados a las ensambladoras chinas, son por si solos elementos que abren las puertas para una solución digna para los afectados. Por lo tanto, los mayores esfuerzos que tenemos que hacer en este momento deben focalizarse en lograr el avance del juicio civil que ha estado estacionado por varios meses bajo la excusa de la situación política del país.

Estatus del juicio civil:Las demanda por intereses colectivos podría decirse que son un 80% la admisión de la demanda y un 20% el agotamiento de las etapas procesales. Decimos esto porque los requisitos de admisión de estas demandas son sumamente estrictos y complejos, de hecho en más de un 90% son rechazadas o inadmitidas, pero las que si se admiten, van directamente a su declaratoria con lugar, el cumplimiento de los requisitos de admisión, es precisamente la demostración de que están dadas todas las condiciones para una sentencia a favor de los demandantes. En nuestro caso la demanda fue admitida con toda la fuerza dejando abiertas todas sus posibilidades reales de éxito.

Ahora bien, después de la admisión de la demanda lograda exitosamente, hemos venido agotando satisfactoriamente todos los trámites procesales, se han puesto a derecho las damandadas juntas administradoras y todas las instituciones del Estado llamadas a participar, vale decir, El Fiscal General de la República, El Contralor General de la República, El Defensor del Pueblo, La Superintendencia SUNDEE, y demás organismos, por otra parte, fueron adheridas las miles de víctimas representadas por ANAUCO. Todo marchó con celeridad hasta que llegamos a la etapa del pronunciamiento del TSJ sobre la admisión de los terceros que intervendrán en el juicio, este mero trámite debe realizarse para que comience a correr el lapso de contestación de la demanda, presentación de pruebas, y finalmente la audiencia de juicio donde surge la sentencia definitiva, sin embargo, han pasado varios meses y el TSJ no ha emitido el esperado pronunciamiento por lo que las subsiguientes etapas están detenidas.

Que ha hecho ANAUCO ante la falta de pronunciamiento del TSJ para dar continuidad al proceso:Lo primero de lo cual nos hemos cuidado es de mantenernos alejados de temas políticos, nuestra causa es por demás legítima y existen todas las herramientas en el TSJ para que podamos tener éxito en la demanda, por lo cual, cualquier vinculación con los problemas políticos del país, podría desnaturalizar nuestra legitimidad y producir efectos contrarios. Para mantener esta posición nos hemos limitado a impulsar ante el TSJ el proceso, para lo que hemos realizado diversas actividades, unas de masa con la presencia de cientos de afectados para presentar escritos de impulso procesal, con igual presencia de medios de comunicación para hacer más visible nuestra demanda con mucho respecto y apego estricto al derecho; ANAUCO ha realizado otras actividades de escritorio, centradas en la constante presencia ante el TSJ en audiencias, y referencias con importantes personalidades que han apoyado nuestra causa.

Próximas actividades:ANAUCO acudirá la semana que comienza el lunes 24 de septiembre de 2018, al TSJ con un pequeño grupo de representantes de los afectados, con el fin de solicitar audiencia formal con el Magistrado ponente de nuestra causa, para pedirle personalmente la reactivación del proceso. Los resultados de la solicitud de audiencia y de la audiencia misma serán expuestos ante los medios de comunicación ya que tenemos el deber de informar al colectivo pues se trata de una demanda colectiva que representa a miles de venezolanos. A partir del resultado de la actividad anterior iremos aumentando nuestra presencia con participación masiva hasta que finalmente se de el pronunciamiento que esperamos.

Estamos en cuenta que muchos de ustedes se sienten desinformados, lo cual produce desgano y perdida de fe, pero ello se debe al cuidado que tenemos que tener para que nuestro caso conserve legitimidad, para que no sea usado por nadie como bandera en esta Venezuela convulsionada que vivimos, necesitamos de la comprensión y apoyo de todos los afectados, para que el foco y todas nuestras energías se concentren en el proceso civil, necesitamos subir el escalón del pronunciamiento que estamos esperando por parte del TSJ. Les reiteramos que tenemos la convicción de que están dadas las condiciones y facultades para que el caso se resuelva en la instancia del TSJ, todo es cuestión de paciencia y constancia ya la mesa está servida para que se den las resultas esperadas.

¡En la Unión Está la Fuerza!