EL“CAMBIAZO”                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

ACTO DELICTIVO COMETIDO CONTRA PERSONAS TITULARES DE TARJETAS DE DÉBITO Y CRÉDITO

Autor: Carlos A. Garrido R., Defensor del Cliente y del Usuario de Bancaribe.  Caracas, Agosto de 2016

CONTENIDO:

1.- COMENTARIO PRELIMINAR

 2.- EL “CAMBIAZO”        

     –  ¿EN QUE CONSISTE EL “CAMBIAZO”?

     –  ¿CUANDO Y COMO ES EJECUTADO UN “CAMBIAZO”?

     –  ALGUNAS FORMAS  DE ACTUACION DE  LOS MALHECHORES PARA REALIZAR  TRANSACCIONES EXITOSAS CON

         TARJETAS OBTENIDAS POR “CAMBIAZOS”

     –  LA OPINION DE ALGUNAS PERSONAS AFECTADAS POR “CAMBIAZOS”

     –  RESPUESTA DE LOS BANCOS A LOS RECLAMOS ORIGINADOS POR “CAMBIAZOS” 

     

3.-  SUGERENCIA PARA DISMINUIR EL NÚMERO DE “CAMBIAZOS”.                                     

4.-  LA POSIBLE ELIMINACION TOTAL DE LOS  “CAMBIAZOS”

5.-  RECOMENDACIONES PARA EVITAR LOS “CAMBIAZOS”

 

 

1.- COMENTARIO PRELIMINAR

Después de la incorporación del Chip en las Tarjetas de Débito y Crédito emitidas por los Bancos venezolanos,  se acabó la duplicación de esas Tarjetas (clonación) y con ello el más importante motivo y número de reclamos a los Bancos que formulaban sus clientes, ante el propio Instituto emisor de la Tarjeta duplicada, así como ante  el INDEPABIS y la SUDEBAN. Dicha incorporación fue un proceso complejo que tardó varios años y requirió de un importante esfuerzo económico por parte  de las Instituciones Financieras, quienes tuvieron que renovar todas las Tarjetas de Crédito y Débito que tenían en circulación por nuevas Tarjetas con Chip y dotar a sus Cajeros Automáticos y Terminales de Punto de Venta de mecanismos lectores de Chips, los que sustituyeron a los lectores de banda magnética.  El proceso descrito fue seguido muy de cerca por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (SUDEBAN), quien fijo y supervisó el cumplimiento de las diferentes fechas de culminación de las diversas etapas que requirió el proceso hasta su culminación. Ahora, los malhechores se ocupan de realizar “CAMBIAZOS” a las personas titulares  de tarjetas, delito que últimamente ha venido creciendo velozmente, siendo actualmente el causante de un importante  número de las reclamaciones que reciben los  Bancos.

2.-  EL “CAMBIAZO”       

El delito conocido con el nombre de “CAMBIAZO”,  es cometido por personas inescrupulosas cuando  la persona titular de una tarjeta de Débito o de Crédito procede a  realizar una transacción con ella, ya sea pagar una compra, cancelar  un consumo o un servicio recibido, o un retiro en Cajero Automático, oportunidad en la que uno o varios malhechores,  con habilidad,  le sustituyen o  cambian su tarjeta, después de haberle observado su Número de Identificación Personal (NIP, PIN, CLAVE O NUMERO SECRETO),  y por lo menos dos (2) dígitos de su Cédula de Identidad.  En ese acto, la tarjeta que  entregan a la víctima es una tarjeta similar,  extraviada o robada, que se encuentra anulada.  En la mayoría de los casos, a las tarjetas que entregan a la víctima, si es de débito,  le han borrado el nombre de su titular.

El citado delito, es perpetrado directamente por los malhechores a personas titulares de tarjetas, muchas de ellas  de la tercera edad, con las limitaciones físicas propias de sus años.  También los malhechores  se aprovechan de  personas que   por falta de malicia o conocimientos para utilizar equipos electrónicos, aceptan ayuda de extraños al pretender  utilizar sus tarjetas en Puntos de Venta y Cajeros Automáticos. Un número muy importante de las personas afectadas que ven sus fondos disminuidos o totalmente desaparecidos de sus cuentas por efectos de un “CAMBIAZO”, son personas de bajos recursos económicos, tales como obreros con cuentas de nóminas o pequeños ahorristas, muchos de ellos  con bajo nivel económico y cultural.

Por ser contractualmente responsabilidad de la persona titular de una tarjeta cuidarla adecuadamente, y en forma especial, cuidar y  dar tratamiento confidencial e intransferible a su Número de Identificación Personal (NIP, CLAVE, PIN O NUMERO SECRETO)impidiendo que le sea visto cuando haga uso de él,   los reclamos de dinero originados  por“CAMBIAZOS” que reciben  los Bancos, los determinan, como NO PROCEDENTES.

Cuando las personas víctimas de “CAMBIAZOS” reciben la respuesta del Banco,   solicitan al  Defensor del Cliente del Instituto  la reconsideración de sus reclamos, oportunidad en la que algunas de ellas se quejan de la inseguridad del Banco al que han confiado su dinero, lo que hicieron  de buena fe y con el fin de mantener sus fondos en lugar seguro. Se han presentado casos realmente lamentables, en los que a  algunas personas, los malhechores les han dispuesto la totalidad de sus ahorros.  Muchas de las personas   afectadas, piensan y así lo manifiestan,  que los Bancos no cuentan con controles adecuados que impidan el uso fraudulento de sus tarjetas,  ya que han permitido la pérdida de su dinero y que el análisis que hacen para determinar NO PROCEDENTEtales reclamos no es  bueno,  alegando, entre otros argumentos que:

–          Nunca han utilizado su tarjeta en un Punto de Venta y por ese medio, personas desconocidas y sin presentar su Cédula de Identidad laminada realizaron compras o  consumos  en comercios y  empresas de servicio con cargo a   sus cuentas.

–          Nunca han utilizado Cajeros Automáticos y por equipos de esos retiraron dinero de sus cuentas.

–          Nunca han realizado con su tarjeta  pagos con valor superior, por ejemplo a Bs. 2.000,00 y en una o dos transacciones hechas por un malhechor, el Banco autorizó transacciones por montos muy superiores al señalado.

–          Algunas de las personas afectadas, responsabilizan al Banco por suministrar al malhechor el número completo de su Cédula de Identidad, el que resulta indispensable para efectuar compras, cancelar consumos o servicios con  Tarjetas de Débito, o el saldo de su cuenta bancaria, para conocer hasta que monto utilizar la tarjeta, si es de Débito, o el número de su NIP, necesario para la realización de las transacciones fraudulentas, o el límite de crédito de su Tarjeta de Crédito,  información que las personas afectadas  manifiestan no haber transmitido a nadie.  Tales argumentos deterioran injustamente los nombres de los Bancos, pues algunas de las personas afectadas les atribuyen complicidad con los malhechores y adicionalmente,  existen victimas que hacen negativos comentarios en contra de los Bancos, divulgando  lo que les ocurrió, comentarios que actúan en contra de la aspiración social de lograr la mayor bancarización posible de la población.  Frente a tales actitudes,  es necesario comprender que dichos argumentos, los que se encuentran alejados de la realidad, son esgrimidos o exteriorizados por  personas que no conocen la forma en la que funcionan los medios de pago electrónicos,  ni los fundamentos de la seguridad en las que se basan dichos medios.  Se puede con seguridad afirmar que quien tenga en su poder una tarjeta activa y conozca el NIP de su titular y dos dígitos de su Cédula de Identidad, puede utilizar la tarjeta con éxito, con relativa facilidad,  en Cajeros Automáticos.

Acontece que en la práctica,  cuando las personas titulares de tarjetas pretenden realizar una transacción en un Cajero Automático y el sistema les solicita ingresar su NIP, se concentran en dicha acción para no equivocarse y no se percatan que están siendo observadas por uno o varios malhechores, quienes generalmente trabajan en grupo de dos o tres personas de las cuales, por lo menos  una de ellas procura en forma visual directa observar el número NIP y los dos dígitos de la Cédula de Identidad de la persona titular de la tarjeta.  Se han dado casos en los que uno de los malhechores ubicado en lugar cercano a un Cajero Automático, el que parece estar hablando por un teléfono celular, cuando  la persona usuaria de la tarjeta se encuentra  marcando su NIP en el Cajero Automático, enfoca su teléfono, el que tiene preparado en la función de filmar y graba el acto de  la marcación del NIP que hace la víctima. Luego, entre los dos o tres malhechores presentes en el sitio, con diferentes argumentos que plantean a la persona titular de la tarjeta, logran cambiarle la misma, generalmente sin violencia, aunque ha habido algunos casos en las que se las han arrebatado, o lo empujan logrando que la tarjeta caiga al suelo, aprovechando la oportunidad para cambiársela. Los malhechores, al obtener una tarjeta en cualquiera de las formar descritas, procuran utilizarla prontamente, antes de que la víctima solicite y logre la anulación de la misma ante el Banco emisor de ella.

Para la utilización exitosa por parte de los malhechores  de las tarjetas obtenidas por“CAMBIAZOS” en Terminales de Punto de Venta, en los que es indispensable ingresar el número completo de la Cédula de Identidad del titular de la tarjeta para obtener la autorización de aceptación de la misma,  se plantean dos formas de proceder.  En una de ellas, él o los malhechores se ponen de acuerdo con una persona que opere un Terminal de Punto de Venta  en un establecimiento que acepte tarjetas como medio de pago, a quien presumiblemente le ofrecen dinero,  a la que  le entregan una tarjeta inválida, con el fin de que la cambie al titular de una tarjeta del mismo Banco que sea cliente del establecimiento, cuando se presente la oportunidad. Llegado el momento,  la persona que opera el Terminal de Punto de Venta  exige al cliente que pretende pagar con su tarjeta su Cédula de Identidad,  para transmitir al Banco su número,  pues así lo requiere el sistema.  En ese acto, él o los malhechores, ubicados en lugar cercano,  sólo están pendientes de observar  a la persona titular de la tarjeta su NIP, cuando lo ingrese al Terminal de Punto de Venta.  Conocido el NIP y el número de la Cédula de Identidad del titular de la tarjeta  y teniendo en su poder la tarjeta válida que le fue cambiada a la víctima por el Operador del Terminal, él o los malhechores efectúan posteriormente  transacciones fraudulentas en Puntos de Venta.  La  otra forma de proceder mencionada que en muchos casos acontece, es algo más complicada. En ella,  los malhechores,  al tener en su poder la tarjeta válida de una víctima obtenida por un “CAMBIAZO”, generalmente realizado en  un Cajero Automático, se enteran del nombre y apellido de la persona  titular de la tarjeta, el  que se encuentra impreso en la misma, y con sólo haber observado dos dígitos de la Cédula de Identidad en  una transacción realizada por  el titular de la tarjeta, logran posteriormente  por Internet conocer los restantes números de su Cédula de Identidad, el que localizan  mediante páginas públicas tales como www.dateas.com,  y www.facebook.com,  entre otras.  Luego, con la información lograda realizan consultas de los saldos de las cuentas del titular de la tarjeta y posteriormente realizan retiros por Cajeros Automáticos, compras en comercios, consumos y pagos de servicios  con la tarjeta activa obtenida por el “CAMBIAZO” que realizaron.

3.- SUGERENCIA PARA DISMINUIR EL NÚMERO DE “CAMBIAZOS”

Al observar las cantidades de dinero reclamadas a los Bancos por las personas víctimas de“CAMBIAZOS”, se determina que las partidas de mayor monto reclamado se refieren a la cancelación de compras, consumos o pagos de servicios realizados por Terminales de Puntos de Venta.   Con seguridad ello se debe a que los Bancos tienen límites diarios para autorizar transacciones por esa vía más elevados que los establecidos para retiros en efectivo por Cajeros Automáticos, pero esa misma observación,  permite concluir que las personas o establecimientos que aceptan pagos con tarjetas obtenidas por“CAMBIAZOS”, no están cumpliendo con su obligación contractual de identificar a satisfacción a la persona tenedora de la tarjeta, exigiéndole la presentación de su Cédula de Identidad laminada,  lo que puede ser atribuible a una negligencia o a complicidad con los malhechores.  Realmente, sería beneficioso contar con un Ente integrado por  autoridad competente, por ejemplo CICPC-SENIAT, que conozca de las transacciones  reclamadas por “CAMBIAZOS” y practique una investigación de campo al establecimiento en  el que se encuentre instalado el Terminal de Punto de Venta en el que fueron  realizadas, para determinar si dichas  transacciones correspondieron a operaciones verdaderas o legítimas, con emisión de la correspondiente Factura Fiscal, o por el contrario, si fueron  transacciones fraudulentas  para compartir beneficios con los malhechores,  lo que además puede suponer una burla al Fisco al no facturar una venta y  no cobrar y enterar el impuesto correspondiente (IVA). Completaría una beneficiosa acción del señalado Ente,  que el mismo,  en alguna idónea forma comunique a los Bancos y empresas que se ocupan de instalar Terminales de Punto de Venta la infracción cometida por la persona o  establecimiento en el que se determine que un Terminal allí instalado fue utilizado para transacciones fraudulentas, a fin de que se excluya a esa persona o establecimiento de la posibilidad de obtener un nuevo Terminal de Punto de Venta  de otro Banco o empresa.  Si las autoridades competentes accionan en la indicada orientación y logran castigar como corresponde a tales delincuentes y hacen del conocimiento público sus actuaciones, con seguridad disminuirá el número de débitos fraudulentos a las cuentas de las personas víctimas de “CAMBIAZOS”.

4.-  LA POSIBLE ELIMINACIÓN TOTAL DE LOS “CAMBIAZOS”     

En Venezuela, emitidas por Bancos nacionales, al cierre del año 2015 existían, activas,  en poder de sus titulares,  27.679.020 de Tarjetas de Débito y 18.518.212 de Tarjetas de Crédito, totalizando ambas cifras la cantidad de 46.197.232 tarjetas.  Resulta imposible cuantificar el número de personas titulares de dichas tarjetas que serán próximamente victimas de “CAMBIAZOS”.  Lo que sí se puede prever es que con el seguro crecimiento del número de personas titulares de tarjetas y siendo hoy en día el “CAMBIAZO” el origen del mayor número de reclamos de carácter fraudulento con utilización de tarjetas que reciben los Bancos, dicho doloso acto aumentará y  afectará a un importante número de personas usuarias de  tarjetas.

Ahora bien, tratándose de un delito cometido por malhechores, los que muchas veces actúan en combinación  con personas que operan un Terminal de Punto de Venta, de ser ubicados los que realizan los  “CAMBIAZOS” y sus colaboradores, deben ser sometidos a un proceso judicial que concluya con una pena o castigo, de acuerdo con lo que establezcan las leyes. Lograr tal ubicación no es fácil, situación que obliga  al Estado, en protección a sus ciudadanos, a accionar las medidas necesarias para lograr esa protección.  Por otra parte, los Bancos en su condición de custodios de los fondos de sus cuentahabientes, tienen también la obligación de accionar en cuanto esté a su alcance para proteger en la mejor forma posible el dinero que de buena fe sus depositantes  les confían.  Ante tales obligaciones, se plantea a continuación la conveniencia de implementar en todos los Bancos, de forma obligatoria, un sistema que elimine en forma definitiva los“CAMBIAZOS”. Al efecto y con utilización de tecnología actualmente disponible, el“CAMBIAZO” puede ser eliminado con la instalación y utilización de un sistemaBIOMÉTRICO que permita la lectura y verificación  de las huellas dactilares de las personas usuarias de tarjetas, como un acto previo,  para que puedan accionar con  seguridad y éxito Cajeros Automáticos y efectuar transacciones por Puntos de Venta.  TAL MECANISMO DE IDENTIFICACIÓN SUSTITUIRIA AL NIP Y CON ELLO, SE ELIMINARIAN  LOS “CAMBIAZOS”. La implementación de un sistema como el referido, requerirá de una inversión importante de dinero, pues para ello sería  necesario instalar capta-huellas en los aproximadamente diez mil (10.000) Cajeros Automáticos  y en más o menos trecientos cincuenta mil (350.000)  Terminales de Punto de Venta existentes en el país, así como  también  instalar en las computadoras de los Bancos emisores de tarjetas,  un Software apropiado que permita la operación del sistema,  además de  la creación de un archivo o “Base de Datos” en el que se acumulen las huellas de las personas titulares de tarjetas, debidamente identificadas, para compararlas en línea cuando realicen transacciones con las que reposan en dicho archivo.  Tomando en consideración que una misma persona puede tener varias  cuentas bancarias y diversas Tarjetas de Débito y Crédito y con el fin de disminuir costos con la creación en cada Banco emisor de tarjetas del referido archivo de huellas de sus clientes, tal vez se puede llegar a concluir en la creación de un archivo único de huellas dactilares, ubicado en lugar adecuado, para ser utilizado por todos los Bancos.

En el país, actualmente existe un gran archivo de huellas dactilares que ha sido acumulado durante muchos años por el SERVICIO ADMINISTRATIVO DE IDENTIFICACION,MIGRACION Y EXTRANJERIA (SAIME) en el que reposan todas las huellas de las personas a las que dicho servicio les ha otorgado Cédulas de Identidad y Pasaportes en Venezuela.  Dicho archivo o una copia de él, tal vez pueda servir para la creación del indicado archivo centralizado de huellas dactilares, lo que disminuiría sensiblemente los costos de formación del mismo y el tiempo de implementación del sistema.  En todo caso, la instalación y puesta en servicio de un sistema biométrico para la identificación de las personas usuarias de tarjetas y tal vez usuarias también de otros servicios de la Banca, sólo será posible con la aprobación y el trabajo conjunto de los Bancos y de la SUDEBAN, tal como se hizo con la exitosa incorporación del Chip en las Tarjetas de Débito y Crédito. Ahora bien, instalar y poner en funcionamiento un sistema como el mencionado, requerirá de tiempo, tal vez años,  lo que determina la necesidad de tomar la correspondiente decisión  prontamente, para evitar cuanto antes que los “CAMBIAZOS” continúen en incremento, en perjuicio de los usuarios de los Cajeros Automáticos y Terminales de Puntos de Venta instalados en el país.

5.- RECOMENDACIONES PARA EVITAR LOS “CAMBIAZOS”

En Venezuela, hasta tanto no se implemente un sistema que por su exactitud y rigidez no permita la utilización de una tarjeta de Débito o Crédito por una persona distinta a su auténtico titular,  las personas titulares de dichas tarjetas son las únicas que pueden impedir que  sus tarjetas  sean utilizadas fraudulentamente por otras personas en su propio perjuicio.  Para contrarrestar dicho riesgo, a continuación se enumeran recomendaciones orientadas a evitar que las personas titulares de tarjetas se vean impactadas por los efectos dañinos del delito conocido como “CAMBIAZO”

–          Toda persona en el acto de recibir una Tarjeta de Débito o Crédito de su Banco, debe revisar que sus nombres y apellidos se encuentren correctamente escritos.

                Si no es así, no deben recibir la tarjeta.

–          Al recibir la tarjeta, deben  estampar con bolígrafo su firma en el lugar destinado al efecto en el reverso de la misma.

–          Algunos Bancos entregan sus tarjetas activadas, por lo que se pueden utilizar de inmediato, otros no, en cuyo caso el titular de la tarjeta debe completar los requerimientos de su Banco para lograr dicha activación.

–          Cada Banco,  tiene su propio procedimiento para que las personas usuarias de sus Tarjetas,  graben en  la memoria protegida de su computador,  el Número de Identificación Personal (NIP, CLAVE, PIN O NUMERO SECRETO)  que utilizarán para realizar transacciones en Cajeros Automáticos y Terminales de Punto de Venta. Cumplido el procedimiento,  las tarjetas pueden ser usadas.

–          El  Número de Identificación Personal (NIP, CLAVE, PIN O NUMERO SECRETO)  es necesario y contractualmente intransferible, el titular de la Tarjeta  lo  debe memorizar, no lo  debe anotar en ninguna parte y no  debe permitir que ninguna otra persona  se lo observe cuando lo utilice,  ya que en la confidencialidad de dicho número reposará la legitimidad de las transacciones que se realizarán con su tarjeta y  además, en dicho número se basa la seguridad del sistema.   El citado número debe ser cambiado de inmediato si el titular de una tarjeta presume que le fue visto y se recomienda que el mismo sea cambiado tres o cuatro veces al año.

–          Cuando el titular de una tarjeta requiera realizar una transacción en un Cajero Automático,  debe cuidar que ninguna otra persona se encuentre cerca  y  pueda observar, cuando  ingrese al equipo el número de su NIP y los dos dígitos de su Cédula de Identidad  que le solicitará el Cajero Automático para ejecutar la transacción.  Dicha persona  se debe parar lo  más cerca posible del Cajero Automático y cubrir con una mano a la otra, de manera que no se puedan ver  los números que marca.

–          Si la persona titular de una tarjeta, al tratar de realizar una transacción en un Cajero Automático observa en las cercanías  del equipo a una persona aparentemente hablando por un teléfono celular, no debe marcar su NIP en el Cajero. Puede tratarse de un malhechor que tiene el teléfono preparado para realizar una filmación, esperando el momento oportuno  para voltear el teléfono y grabar el número NIP de la persona que pretende usar el Cajero Automático.

–          Por ningún concepto debe ser solicitada ni aceptada ningún tipo de ayuda  de personas extrañas para operar un Cajero Automático o un Terminal de Punto de Venta.

–          Los Cajeros Automáticos retienen las Tarjetas de sus usuarios,  temporalmente,  mientras  realizan sus transacciones. Al concluir éstas, las liberan.  Ello acontece, para que el sistema deje constancia  grabada en el Chip de la tarjeta  del inicio y terminación de la transacción.  Cuando el Cajero Automático avisa al usuario que debe retirar su tarjeta, el  titular  de la misma la debe tomar del equipo de inmediato y guardarla.  EL TIEMPO QUE TRANSCURRA ENTRE EL AVISO  DEL CAJERO Y EL MOMENTO EN EL QUE EL TITULAR DE LA TARJETA LA RETIRA DEL EQUIPO ES CRÍTICO Y MUY IMPORTANTE PARA EVITAR LOS “CAMBIAZOS” pues en muchos casos en ese instante el malhechor se aproxima al Cajero Automático y dirigiéndose a la persona que lo está usando, alegando apuro para utilizar el Cajero  y aprovechando el factor sorpresa, toma él la Tarjeta,  con habilidad la cambia y  entrega  a su legítimo titular una tarjeta similar, inválida. Con seguridad,  para ese momento el malhechor o alguno de sus acompañantes,  ya le han observado el número NIP a la víctima.  Luego, con la Tarjeta válida obtenida por el “CAMBIAZO”  y con conocimiento del NIP de su titular,  realizan transacciones fraudulentas.  En otras oportunidades,  cuando la persona  titular de la tarjeta  se propone a retirar la tarjeta del equipo  es sorpresivamente empujada, la tarjeta cae al suelo, el malhechor la recoge y cambia, entregando  a la sorprendida víctima titular de la tarjeta, una inválida. En otras ocasiones,  si  la persona  titular de la tarjeta no la retira del equipo prontamente, es distraída por un malhechor, mientras otro toma del Cajero Automático la tarjeta de la víctima  y coloca en su lugar una tarjeta inválida.

–          En lo referente a los casos de “CAMBIAZOS”   que  son realizados a personas titulares  de tarjetas  de Débito en Puntos de Venta, ya en el punto dos de éste escrito,  se comentó uno de los más frecuentes modos de operar que utilizan los malhechores para conseguir su objetivo.  En cuanto a los “CAMBIAZOS” de tarjetas de Crédito, cabe señalar que el número de ellos es mucho menor que el  de tarjetas  de Débito, en primer término, porque el número de tarjetas de Crédito en circulación es muy inferior al de tarjetas de Débito y en segundo lugar, porque las tarjetas de Crédito tienen grabado en alto relieve   información difícil de alterar,  como lo son, el número de la tarjeta,  el nombre y apellido de su titular, su fecha vencimiento  etc.-  Adicionalmente a ello, acontece que las tarjetas de Crédito son utilizadas  en la mayoría de los casos para realizar pagos por Terminales de Punto de Venta,  equipos que emiten un comprobante que debe ser firmado por la  persona titular de la Tarjeta, situación que parece ser la razón por la cual las personas o establecimientos que las reciben en pago son más exigentes en la identificación del titular de la tarjeta, exigiéndole la presentación de la Cédula de Identidad, mientras que en los casos de tarjetas de Débito, muchos de los aceptantes  de ellas se conforman con  transmitir el número de la Cédula de Identidad que verbalmente les comunica el malhechor  pagador, sin exigir la presentación física de la Cédula de Identidad, confiando que si el pagador marca su NIP y éste es aceptado y la transacción es autorizada,  se trata del legítimo titular de la tarjeta.

–          La personas titular de una tarjeta, cuando sea indispensable entregar la misma para efectuar un pago, no la debe perder de vista  y cuando ella le sean devuelta, en todos los casos debe revisar que está recibiendo  SU TARJETA, verificando que en ella esté grabado su nombre y apellidos y que al respaldo se encuentra su firma.   

–          La mayoría de los Bancos, cuando autorizan transacciones para ser  realizadas en Cajeros Automáticos y Terminales de Punto de Venta, remiten a  las personas titulares de sus tarjetas mensajes de texto avisándoles la ejecución de tales transacciones.  Algunos Bancos exigen a sus clientes que previamente se suscriban al servicio de recepción de dichos mensajes, señalando el número del teléfono móvil  en el que desean recibir los mencionados avisos.  Es importante que las personas titulares de tarjetas se mantengan atentas a dichos mensajes y participen prontamente  al Banco cualquier inconformidad con relación a ellos, razón por la que resulta conveniente tener en lugar de rápido acceso el número del teléfono del Banco al cual comunicar cualquier  eventual e irregular situación relacionada con la tarjeta,   como lo pueden ser,  retiros en Cajeros Automáticos  o consumos desconocidos,  pérdida o robo de sus tarjetas, etc.

–          Las personas titulares de tarjetas, no deben suministrar por Internet, en páginas públicas, información personal, tales como número de su Cédula  de Identidad, nombre de sus Bancos, números de sus cuentas, teléfonos, etc

–          Las personas titulares de Tarjetas,  deben evaluar la conveniencia de eliminar  su información personal en la página Web  www.dateas.com.,  acción    que la propia  página permite.

–           Algunos Bancos tienen instalados sistemas a los que pueden acceder por Internet las personas titulares de tarjetas, mediante los cuales dichas personas       pueden, a su elección, parametrizar o establecer las cantidades máximas por día que desean autorizar al Banco para que sean debitadas a su cuenta,  tanto por retiros en Cajeros Automáticos  como por transacciones por Puntos de Venta.  Dichos sistemas resultan útiles  ante un  posible  “CAMBIAZO” que sufra la persona titular de la tarjeta,  pues limita el  monto de las transacciones fraudulentas que pueda intentar realizar un malhechor en un mismo día, a los valores establecidos por la persona titular de la tarjea, razón por la cual es recomendable que dichas personas,  con el fin de minimizar riesgos,  utilicen el mencionado mecanismo y fijen los montos máximos por día que les resulte conveniente para sus necesidades.