Aunque levantemos una mano o la otra, aunque el caballo de nuestro escudo mire a uno u otro lado, aunque nuestra ideología política sea una u otra; la eficiencia en la gestión pública y sus resultados positivos son derechos ciudadanos que no pueden negociarse, no se relajan ni se sacrifican. Basta leer algunos artículos del texto constitucional para precisar cuales deben ser los objetivos de cualquier gobierno, entre ellos citemos por ejemplo los artículos: 21 igualdad ante la ley, no discriminación; 82 la vivienda digna; 83 la salud; 86 seguridad social; 87 trabajo; 102 educación; 112 libertad económica; 115 la propiedad; 117 elegir bienes y servicios de calidad; 305 seguridad alimentaria. Son estos solo algunos de los derechos que deben ser garantizados por el Estado, para ello la misma constitución establece el modelo socioeconómico de la República en su artículo 299, el cual no tiene desperdicio alguno:

CRBV art. 299: “Artículo 299. El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El Estado conjuntamente con la iniciativa privada promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática participativa y de consulta abierta”.

Este claro y preciso artículo de la Carta Magna nos permite determinar el camino a seguir, incluso a modo comparativo saber que es lo que está faltando, que no estamos haciendo bien. Yo invito a todos por ejemplo a extraer algunos de sus principios y colocarlos en el contexto actual ¿hay justicia social? ¿hay eficiencia? ¿hay libre competencia, productividad y solidaridad? ¿hay iniciativa privada? ¿hay seguridad jurídica y solidez? Si las respuestas son negativas el modelo socioeconómico que nos están aplicando en la práctica no se corresponde con el que emanó del poder constituyente y que por cierto fue refrendado por la mayoría de los venezolanos, lo peor es que el modelo actual produce malos resultados inflación, escasez y tristeza generalizada.